¿Hidrocinesiterapia? ¿Qué beneficios aporta? ¿Para quién está dirigida la terapia acuática?

Hidrocinesiterapia

EFECTOS QUE TIENE TRABAJAR EN EL AGUA  

A nivel del Sistema circulatorio la inmersión del sujeto en el agua, sometido a la presión hidrostática, facilita su circulación de retorno, lo que supone una sobrecarga de sangre al corazón aumentando el gasto cardíaco.

A nivel respiratorio la inmersión en el agua facilita la espiración y dificulta la inspiración por la compresión producida sobre la pared torácica y el diafragma. Este hecho es muy provechoso en los pacientes enfisematosos.

A nivel renal disminución de la hormona antidiurética y de la aldosterona que se acompaña de un aumento de la liberación de sodio y potasio, disminución de la tensión arterial y mejora de la filtración renal. Efecto diurético de la balneación.

A nivel neurológico la inmersión expone al individuo a muchos factores externos que actúan sobre las terminaciones nerviosas cutáneas superficiales o musculares profundas que constituyen estímulos exteroceptivos, propioceptivos, detectados por receptores específicos, y que dan como resultado una mejor percepción del esquema corporal, de la posición y del sentido del movimiento, útiles en gran número de procesos neurológicos (post-traumatismo, congénitos, degenerativos).

A nivel psicológico genera confianza y relajación. Al estar sumergido en el agua, el individuo se ve capaz de realizar movimientos que fuera de ella no podía. Sabe que no se puede caer y tiene sensación de seguridad. Así, el paciente pierde miedo al movimiento y a la bipedestación.

A nivel del sistema osteomuscular mejora la oxigenación muscular por la vasodilatación, esto unido a la disminución de la sensibilidad de los nociceptores, proporciona un efecto analgésico importante que favorece la relajación muscular. Los tejidos periarticulares aumentan la elasticidad. Todos estos fenómenos unidos se traducen clínicamente en incremento de la amplitud de los movimientos. Las articulaciones como la cadera que soporta la carga se ve beneficiada por la disminución del peso que supone la inmersión.

VENTAJAS DE TRABAJAR EN EL MEDIO ACUÁTICO SOBRE EL TERRESTRE

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El objetivo de la utilización del agua como medio para la realización de ejercicio es ofrecer una alternativa a las gimnasias de mantenimiento terrestres mucho más agresivas y frustrantes desde el punto de vista de alcance de metas. Los participantes alcanzan beneficios en salud a nivel orgánico y también a nivel psicológico, creando y consolidando unos hábitos estables para la práctica física.

¿PARA QUIÉN ES RECOMENDABLE ESTE TIPO DE TERAPIA?

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El perfil de personas que se pueden beneficiar de este tipo de terapia es muy amplio, desde enfermos neurológicos como niños con parálisis cerebral y parapléjicos hasta personas con afecciones traumatológicas tras la cirugía, entre otros.

Todas aquellas afecciones que por su sintomatología sean susceptibles y puedan beneficiarse de un tratamiento en el agua estarían indicados para que un fisioterapeuta especilizado comience un programa de rehabilitación , siempre y cuando haya consentimiento médico.

En una lesión neurológica, la alteración de la marcha suele ser un factor limitante y hace que la persona que lo sufre se haga más dependiente. El riesgo de caídas debido a la alteración del equilibrio,la falta de coordinación y a la perdida de movilidad  produce que  en muchas de las ocasiones el paciente se quede postrado en una silla de ruedas. El agua da la oportunidad de que estos pacientes se beneficien de la libertad de movimientos y eliminen lesiones secundarias a una caída.

En niños el descubrimiento de un nuevo espacio y el contacto con el material provoca la experimentación de nuevas sensaciones que favorecen el desarrollo físico y psíquico mediante un trabajo de percepción de su propio cuerpo y de sus posibilidades en el medio acuático. La percepción del esquema corporal le permitirá tener mayor confianza en si mismo y en sus propias posibilidades de expansión corporal en un medio tan singular, húmedo y divertido como el agua. En postcirugía traumática como lesiones meniscales o fracturas, la fisioterapia en agua ofrece la posibilidad de un abordaje más temprano y poder trabajar así la limitación de la movilidad articular y la perdida de fuerza muscular. Las articulaciones de cadera y hombro se pueden descomprimir más fácilmente y guiar hacia nuevos movimientos en un medio menos doloroso.

Asimismo, hoy en día existen evidencias científicas de que, a través de la fisioterapia en el agua, se producen mejoras en los pacientes con fibromialgia, osteoporosis y artrosis. En el caso concreto de los enfermos con fibromialgia, se logra que mantengan por más tiempo y con menos dolor la movilidad articular, al tiempo que les proporciona un mejor descanso.

En los pacientes con osteoporosis, el ejercicio acuático propicia una mejora de la densidad ósea tras el trabajo en agua, mientras, en los pacientes con artrosis, se consigue una mejora en el alivio del dolor y el mantenimiento de la movilidad articular.

¿EN QUÉ CASOS HAY QUE EVITARLA?

Es conveniente que lo pacientes que presenten procesos infecciosos (conjuntivitis vírica, otitis, sinusitis, bronquitis, tuberculosis, etc.), estados febriles, personas que presenten alteraciones de la termorregulación, incontinencia urinaria y fecal. Por otra parte, tampoco es recomendable en patologías cardiovasculares y respiratorias graves, como la insuficiencia respiratoria grave, insuficiencia cardiaca e hipertensión arterial grave, así como también la hipotensión, úlceras varicosas, coronariopatías que dan lugar a crisis anginosas de repetición.